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CÁLCULO DE LOS INTERESES MORATORIOS

Cuando no se cumpliere el pago de una cantidad de dinero en los plazos pactos entonces se incurre en mora, y es cuando el acreedor puede solicitar el pago extrajudicial de los intereses convenidos, y a falta de convenio, se aplica el interés legal del dinero. (artículo 1.108 Código Civil). 

Posteriormente, se tiene que diferenciar entre el interés moratorio (art. 1.108 Código Civil), el interés procesal (art. 576 LEC), las diferencias ya las expusimos en nuestro articulo “DIFERENCIA ENTRE INTERÉS MORATORIO vs INTERÉS PROCESAL” que pueden consultar en este mismo blog. 

El interés legal del dinero para este año 2.013 es del 4 % y el interés de mora es del 5% , Ley 17/2012, de 27 de diciembre de 2012. 

El interés procesal sería interés legal del dinero más 2 puntos, situándose en el 6 %.

 Se puede calcular diferentes tipos de intereses en la url www.calculo-intereses.com

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DIFERENCIA ENTRE INTERÉS MORATORIO vs INTERÉS PROCESAL

En el proceso de ejecución de resoluciones judiciales se puede confundir entre solicitar el interés moratorio como si fuera interés procesal, y esto deviene porque la actora pretende percibir aún más dinero del que por Ley le pertenece, puesto que el artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, es claro y después de muchas variaciones jurisprudenciales, se ha de estar a lo que dispone literalmente para saber lo que hay que hacer o cual es la opción correcta, puesto que dispone el mencionado artículo que “Desde que fuera dictada en primera instancia, toda sentencia o resolución que condene al pago de una cantidad de dinero líquida determinará, en favor del acreedor, el devengo de un interés anual igual al del interés legal del dinero incrementado en dos puntos o el que corresponda por pacto de las partes o por disposición especial de la ley”. 

Como normalmente, en los contratos de préstamo personal o de tarjetas de crédito (con interés moratorio usurero) no se pactan los intereses procesales pues se ha de estar a la primera parte del artículo, puesto que los INTERESES PROCESALES, que no son los mismo que los moratorios, ni los mismos que el interés legal del préstamo para hacer el cálculo de la cantidad total a devolver, entonces se tiene que establecer que el INTERÉS PROCESALes el que devenga el interés legal del dinero incrementado en dos puntos. Debe haber un pacto expreso de los intereses de carácter procesal y no un pacto de intereses de demora, es decir, pacta la cuantía del interés para después de la resolución judicial, al igual que se añaden a los contratos pactos de competencia jurisdicional ( de naturaleza procesal), se puede añadir el pacto en la cuantía del interés procesal. Entendiendo el artículo de esta forma, es claro que tras la sentencia o resolución judicial (auto despachando ejecución) únicamente cabe el devengo de intereses procesales. Por ello, el pacto sólo será válido cuando se especifique la naturaleza del interés pactado como procesal y ello porque entiendo que interés procesal y moratorio son entes diferenciados y cada uno tiene su propio período de devengo (antes de la resolución judicial los moratorios, y después de aquélla los procesales), y por ello se tendría que haber calculado los intereses legales más dos puntos y no el interés que se pacte por mero impago. 

Los interes moratorios son aquellos que operan cuando el deudor deja de cumplir con sus obligaciones prestatarias y entonces es cuando se debe de aplicar el artículo 1.108 del Código Civil, y estos se aplican hasta la fecha de la resolución judicial, después entran en vigencia los intereses procesales establecidos en el art. 576 LEC. 

Dicha diferenciación es clara y precisa por la Jurisprudencia, que considera a los intereses moratorios y procesales como entes jurídicamente diferentes.

En primer lugar, es obligatorio hacer mención a la importante Sentencia el Tribunal Constitucional 167/85, de 10 de diciembre, (EDJ 1985/41, RJC Aranzadi 167/1985), en la cual fundamenta el Tribunal Constitucional en su fundamento derecho único, in fine, aclarando lo que considera un equívoco del tribunal de instancia, hace referencia a “la confusión entre los intereses del artículo 921 LEC (actual artículo 576 LEC), con los intereses de demora”, que, según el Tribunal, ha estado en la base de las decisiones de los tribunales inferiores. Diferencia entre los intereses procesales o del artículo 921 LEC de 1881, que -habrían nacido incluso aunque el demandante no los hubiera pedido- y que nacen desde la Sentencia, y los intereses de la mora de los artíclos 1.108 y 1.109 del Código Civil. 

El Tribunal Supremo (STS Sala 1ª 04/11/1991, ponente Martín-Granizo Fernández, EDJ 1991/10397, RJ Aranzadi 1991/8139) ha entendido desde antiguo que los intereses procesales nada tienen que ver con los moratorios. Así, ha dicho que “no son lo mismo los intereses moratorios propiamente dichos que contempla el artículo 1.108 del Código Civil y los intereses que recoge el artículo 921 LEC (actual 576 LEC), que nacen ope legis” ().

También se ha pronunciado el Tribunal Supremo (STS,Sala 1ª, ponente Barcalá Trillo-Figueroa,. Núm. 177/199, de 27/02/1999, EDJ 1999/1590, RJ Aranzadi 1999/1135) que “no es posible olvidar que por el juego de las reglas contenidas en el artículo 921 LEC, la condena al abono de una cantidad líquida, genera determinados intereses hasta el completo pago de la misma, que se determinaría en la fase de ejecución de sentencia, cuyos intereses nada tienen que ver con los que se hubieran convenido previamente entre las partse por vía contractual...”

Otro pronunciamiento de la STS, sala 1ª, ponente Villagomez Rodil, 18/03/1993, EDJ 1993/2726, RJ Aranzadi 1993/2400, se pronuncia en el mismo sentido: “El alegato confunde los intereses moratorios derivados del incumplimiento grave de las obligaciones asumidas en el contrato y como componentes de la indemnización de daños y perjuicios, procedentes conforme a los arts. 1.101 y 1.108 del Código Civil, con los intereses legales-procesales regulados en el precepto 921 LEC. Ambos son propios intereses, pero de la naturaleza y operatividad distinta, ya que los intereses legales, al ser considerados como punitivos o sancionadores, nacen ope legis, sin necesidad de petición e incluso de expresa condena”.

También en la doctrina se ha entendido mayoritariamente que intereses procesales y moratorios son entes diferentes, aunque cada autor los diferencia haciendo hincapié en diferentes caracteres. 

Diferencia LORCA NAVARRETE (Comentarios a la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil, Editorial Lex Nova, Valladolid, 2.000, pág. 2804), el interés moratorio del procesal, diciendo que este último tiene naturaleza legal, que no precisa su petición por la parte interesada para la concesión y devengo, produciéndose ope legis. Son intereses ejecutorios, distintos a los moratorios de los artículos 1.100 y1.108 del Código Civil. 

Por su parte, FERRER GUTIERREZ, (Ley de Enjuiciamiento Civil comentada, coord. Martínez-Pardo, J.M. Volumen II, Editorial Sepin, Madris, 2000, pág. 1266), entiende que los interes de la mora procesal del artículo 576 no deben confundirse con los moratorios civiles, del Código Civil, dado que éstos se devengarán desde la interpelación judicial, requieren un especial pronunciamiento en la sentencia y su cuantía es la del interés legal del dinero si otra cosa no se ha pactado. Por contra, entiende este autor que los intereses de la mora procesal se devengan de manera automática desde que la sentencia determine la liquidez de la cantidad objeto de pago, se devengarán desde la sentencia y tendrán la cuantía del interés legal del dinero incrementado en dos puntos. 

Asimismo, ORDÁS ALONSO (El interés de demora, págs. 26 a 32 y 41) distingue intereses procesales y moratorios haciendo hincapié en los siguientes puntos: 

  • En cuanto a su finalidad, entiende el autor que los intereses procesales tienden a incentivar la ejecución de sentencias, mientras que los intereses de demora tienden a indemnizar al acreedor por la falta de cumplimiento tempestivo del deudor de una obligación pecuniaria. 

  • En cuanto a su devengo, los intereses procesales nacen ope legis, sin que la parte litigante deba solicitarlos. Sin embargo, para que se devenguen los intereses moratorios si es necesario que la parte acreedora los solicite. Tampoco el Juez debe hacer expresa referencia a ellos en la Sentencia o resolución judicial, puesto que se derivan de la Ley. 

  • En cuanto al momento de comienzo del devengo, en el caso de los intereses moratorios, es disponible por las partes, de manera que podrán pactar que comiencen a devengarse en el momento de constitución de la mora, en el momento anterior a la demanda, en el de la demanda o en cualquier otro similar. Sin embargo, si es necesario que el deudor se haya constituido en mora, no es posible desde un momento anterio, dado que dicho pacto no se considera lícito por la doctrina. Los intereses procesales, en cambio, se devengan desde la resolución judicial o sentencia. 

En conclusión, este articulista entiende que los intereses procesales y los moratorios son entes completamente diferenciados. Así, tienen diferente naturaleza, cuantía, inicio y fin de devengo y se devengan en base a diferentes presupuestos. Y ello, principalmente, porque se regulan en diferentes leyes de diferente naturaleza (civiles o procesales). 

Así, los intereses moratorios nacen de lo dispuesto en el Código Civil, en sede de obligaciones contractuales. Se regulan dentro del Libro IV de dicho cuerpo legal, que lleva por título “de las obligaciones y contratos”. Nacen, por tanto, los intereses moratorios en el seno de relaciones voluntarias de tipo obligacional entre los ciudadanos que actúan en ejercicio de su libertr contractual y con libertad de pactos ( autonomía de la voluntad). 

Sin embargo, el interés procesal nace de una resolución judicial, en el seno de una relación procesal donde no existe igualdad de las partes. Por un lado está el Juzgado, que obliga y tiene la capacidad de sancionar y, por otro, el ciudadano, quien no puede sino acatar las decisiones judiciales. Este acatamiento podrá ser voluntario o, subsidiariamente, forzoso, mediante la ejecución forzosa de aquello no cumplido voluntariamente. Por otro lado, el ciudadano no tiene libertad de pactar con el Juzgado, sino que deberá relacionarse con él a través de los cauces y mecanismos predeterminados que no admiten autonomía de la voluntad ni pacto alguno (Derecho Procesal). 

Es debido a esta diferente naturaleza del interés moratorio y procesal de donde nacen las diferencias en cuanto a su regulación y características. 

Espero que os haya servido de ayuda.

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